


Luna vino al mundo el 19 de junio de 2004, cuando la primavera se convierte en verano y los días son largos, mágicos y llenos de esperanza... Sus papás queremos compartir con todos nuestros familiares y amigos (a la mayoría de los cuales no vemos ni la mitad de la mitad de lo que la mitad de vosotros merece...) la maravillosa e intensa experiencia que está siendo para nosotos convivir y crecer con ella.




...porque mi papá no actualiza mi blog".
Y así lo demuestra Luna en esta foto tomada el último domingo de octubre en el Retiro madrileño.
Mis disculpas a los adictos a este blog, lo primero. Lo segundo, comunicar que todo va bien. La vuelta al cole ha ido sin problemas. Ahora Luna está en el segundo año de guardería, y por eso es de las "mayores", y ella da ejemplo dejando de llevar el babú (chupete) allí porque sólo los "nenes pequeñitos" llevan el babú en el cole. Todos los días al llegar a clase - solemos llegar de los últimos - salen todos los "amigos" a saludarla y se produce una lluvia de besos y abrazos que enternecería la mismísimo Herodes. Esta semana ha sido la Semana del Otoño. Y Luna ya tiene clarísimo que las hojas están en el suelo porque se caen de los árboles, y que las castañas están riquísimas, y que dentro de las piñas hay piñones y, a veces, bichos, como la mariquita que apareció por casa el otro día y a la que ayudó heroicamente a que volara por el balcón de vuelta al bosque ("vete a casa! vuela! vuela" - decía Lú).
Mientras sus papás intentan buscarse la vida como pueden, Luna crece feliz, disfrutando de los parques infantiles y los columpios - ya se sube a los columpios de mayores - ; leyendo cuentos en la Biblioteca Infantil - tiene el carnet desde hace meses -; y asistiendo a las sesiones de títeres en el Retiro; aunque ahora estará triste porque sus favoritos, El Tío Pancho y María Victoria, se vuelven a su país, Argentina, durante el invierno (claro que allí es verano) y a ver qué hacemos ahora...
De momento, este besito para todos de parte de Luna. Como dice ella "uno para el bolsillo", para cuando lo necesitéis.

Próximamente en esta pantalla...fotos de las vacaciones y algún que otro vídeo más...

Luna estuvo ensayando con su mamá toda la semana para soplar las velas. "A soplar como el lobo" era la consigna. (Para los que ya no se acuerden de los cuentos: el lobo malo del de "Los tres cerditos" que decía "y soplaré y soplaré y tu casa derribaré" ) 

